La Confianza en El Foro de Participación Política.

participacion

Por: Mauricio D´Achiardi / Democracia en la Red.

Un comentario corriente entre personas del común –por cuenta de la falaz y dantesca imagen política del país que los titiriteros difunden en sus corrillos y mentideros, noticieros y prensa escrita-, es que en política hay “…mucha ladronera por todos lados…”.

La realidad del país aunque cierta, es magnificada como dolorosa y corrupta, imposible de entender o aceptar. La paradoja es que presentarla en modo superlativo causa en la gente el efecto del avestruz. Construída a partir de relatos sobre los ancestros que sufrieron la invasión europea, cinco siglos después manipulan la historia, medios de divulgación oficiales y empresariales deforman intencionalmente el presente, mentiras calculadas para mantener aterrada y hastiada a la opinión pública consiguen que programas como telenovelas, series sobre narcotráfico, ‘realities’ de variados formatos, siempre recalcando falsas premisas sobre sexo, belleza, riqueza, éxito, distraigan la necesaria atención a los problemas nacionales.

Por estas causas esa parte de los colombianos rechaza la participación en materia política dejando en manos de minorías la importante opción ciudadana de elección mediante el voto y allana el camino a maquinarias que reparten el botín presupuestal, jugosos salarios, prestaciones y prebendas del sector oficial.

El análisis de las responsabilidades del Estado en materia de Economía, Salud, Educación, Infraestructura, Seguridad, etc., es soslayado. Las pocas personas independientes que hacen visibles estos temas y falencias han debido soportar persecución y agresiones en forma de ‘trabajo sucio’, instigadas por miembros del mismo Estado, que oficialmente los acusa de voceros del ‘narcoterrorismo’ y enemigos de la sociedad.

Siendo el Foro apoyo y referente vital para que las negociaciones en La Habana fluyan con suficiente información de calidad y respaldo popular, es al tiempo punto de confluencia y conciliación para que al interior de cada sector político y organizacional ocurran eventos de reflexión que desentraben la integración. Desde las voces de otros países que vivieron los horrores de las guerras y sobrevivieron dejando atrás familiares y amigos fallecidos, promueve un apaciguamiento entre hermanos advirtiendo que la paz no se alcanza con la firma de los acuerdos sino que es el resultado de muchos años de trabajo mancomunado, de aunar buenas voluntades y múltiples orígenes, que es posible alcanzar el poder mediante el ejercicio democrático.

La clave en este proceso, vital en las relaciones humanas, es la generación de espacios en los que La Confianza sea el manto sobre el que se depositarán los diferentes aportes de los interesados en alcanzar la paz, adicionando las visiones de quienes se oponen al mismo. Inclusive éstas deben tener un lugar reservado para evaluar los motivos que tienen para continuar la matanza, pues siendo conciudadanos tienen pleno derecho a participar en el debate.

Por supuesto que la tarea no será fácil. La recuperación de La Confianza requiere que paulatina pero persistentemente cada uno de nosotros exprese con palabras y obras en nuestros círculos sociales, que en espacios de debate personales con quienes reconocemos como antagonistas políticos manifestemos este nuevo espíritu de conciliación intentando entender y hacernos entender sin caer en la agresión ni en la provocación, dejando aún en casos de no acuerdo la posibilidad de regreso al diálogo. Está en nuestras manos.

@mauriciod

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s